Voluntariado de las Personas Mayores: se ayudan mientras ayudan

Generalmente, después del retiro cuando las Personas Mayores no enfocan su energía en otras actividades, sufren un proceso de adaptación que puede expresarse en emociones negativas como enojo, sentimientos de inutilidad, tristeza e incluso depresión.

 

¿Cómo evitar los efectos negativos de la inactividad?

 

Seguir trabajando después del retiro es una opción sólo para quienes a pesar de su edad siguen conservando cualidades que les permitan seguir siendo competitivos en su trabajo, sin embargo las probabilidades de reincorporarse al trabajo son bajas considerando que los empleados jóvenes, a pesar de su carencia de experiencia, son más rápidos al aprender, siguen nuevas tendencias generalmente relacionadas a la tecnología y su creatividad es fresca y les permite relacionarse con el mundo de mejor manera que una persona mayor. Y si hablamos de personas mayores, arriba de los 75 años, se torna aún más complicado.

 

Cuando la incorporación al trabajo ya no es una opción, actividades como cursos, talleres, asistencia a clubes, etc., son una buena opción. Sin embargo, ahora el problema es la percepción de las mismas personas mayores de que lo que realizan es un hobbie, sin un reto implícito ni una utilidad real.  Incluso, se empiezan a identificar y a aceptarse como esa imagen tradicional de la persona mayor que sólo necesita ser entretenida para que no cause problemas ni molestias a los demás. (No es que las actividades antes mencionadas no tengan un propósito real, de hecho sus beneficios son altamente terapéuticos, más no son percibidos así por algunas personas mayores).

 

El voluntariado de las Personas Mayores es una opción integral que cubre sus necesidades de actividad y propósito, pero además habría que añadir que un sentido humano a su tarea. Incluso en estadios intermedios de pérdida de memoria o en condiciones demenciales, las Personas Mayores pueden retrasar sus efectos, principalmente la ansiedad.

 

¿Cuáles son los beneficios del Voluntariado en las Personas Mayores?

 

Beneficios Cognitivos. Al estar en un estado de inactividad, las capacidades cognitivas se deterioran. Pensemos en la cantidad de número telefónicos que podíamos memorizar hace unos años y cómo ahora la accesibilidad a nuestra información a través de los dispositivos electrónicos ha afectado nuestra memoria. A esto añadamos el declive natural de la edad y consideremos también a las personas mayores que parecen alguna enfermedad que afecte directamente dichas capacidades, como Alzheimer u otros tipos de demencia.

 

Así, actividades tales como contabilizar objetos, personas, ordenar, investigar, leer, analizar, etc. muestran beneficios en la memoria, lógica, aprendizaje, conciencia, etc. Todas las instituciones y por supuesto las que aceptan voluntariado tienen departamento administrativo o incluso en su división de investigación, que es un gran apoyo para el desarrollo cognitivo de las personas mayores,

 

Beneficios Físicos. Al igual que la memoria, el cuerpo es ve afectado por la inactividad. Ayudar en alguna institución cuyas actividades tengan que ver con movimiento y acción, como asistir en alguna clase de fisioterapia o danza, recoger objetos y ordenarlos, desplazarse para entregar documentación, salir a hacer compras, pagos, etc.

 

Al realizar dichas actividades obtienen beneficios tales como: prevención de la obesidad, infartos al miocardio, dolor lumbar, depresión, ansiedad, diabetes, atrofia muscular y pérdida de elasticidad y movilidad.

 

Beneficios Emocionales. Con la falta de actividad también viene el sentimiento de inutilidad, desesperación, ansiedad y tristeza que pueden desembocar en depresión clínica o ansiedad. Además, por supuesto, en baja autoestima que al final afectará negativamente la concepción sobre nosotros mismos y nuestra relación con los demás.

 

Al involucrarse en cualquier actividad voluntaria, las personas mayores encuentran un nuevo sentido a su vida, se sienten útiles y tienen una percepción de realización y propósito en sus vidas.

 

 

Beneficios Sociales. El poder del voluntariado tiene que ver en gran parte con el poder del trabajo en equipo, que al final es una red de socialización de personas unidas por un propósito en común, por eso es importante que las personas mayores decidan en conciencia el tipo de institución donde quieren hacer su voluntariado o el tipo de actividad que quieren y tienen capacidad de realizar, de esta manera se sentirán en armonía con el resto de la institución y crearán lazos más fuertes con sus colaboradores.

 

Que las Personas Mayores se ofrezcan como voluntarios es una gran oportunidad de ponerse nuevos retos, pero también de cuidar su salud y al mismo tiempo ayudar a los demás.

 

Malinalli Hernández
Editora | Autora
malinalli.hernandez.r@gmail.com

 

 

 

 

2 Comments

  1. Alberto

    Posted on abril 13, 2016 at 3:22 pm

    Buenos dias y ustedes aqui ofrecen voluntariado para personas adultas mayores? como es la dinamica? saludos!

    • meridia

      Posted on junio 10, 2016 at 12:55 am

      Hola Alberto.

      Así es, tenemos voluntariado en Meridia, por favor comunícate al 4749 5556, con Gladys Coronel para que puedas platicarle un poco de qué es lo que te interesaría hacer. Te deseamos una excelente tarde. Síguenos en Twitter @MeridiaMX o en Facebook /MeridiaCentroDeDia

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