La importancia de la detección de Demencias en las Personas Mayores

Cuando se tiene la oportunidad de platicar con un experto sobre el cuidado de nuestros adultos mayores, cada palabra o información que nos puede proporcionar es valiosa para cuidar a nuestros seres queridos, así sucedió con José Cristian Villalobos Martínez, Coordinador de bienestar y salud de nuestro centro de día para adultos mayores, Meridia, quien nos habló sobre los reyes de la familia y la detección oportuna de enfermedades de demencia.

En nuestro país, México, en los últimos años han aumentado los índices de personas mayores con alguna enfermedad con demencia como: Parkinson, Alzaimer, Pick y de ahí viene la importancia de conocer el tema más a fondo para poder detectar que nuestro adulto mayor está cambiando y que hay algo que no corresponde al rango normal en esa etapa de su vida y que necesita ayuda.

Los números nos dicen que alrededor del 7% de los adultos mayores tiene predisposición a Alzheimer y que es importante identificarlo para poder ayudarlo a él o a ella y a las familias en esta enfermedad, donde la calidad de vida del paciente es lo más importante.

En esta enfermedad, hay tres etapas de gran importancia: inicial, moderada, avanzada. Para poder identificarlo se requiere la observación de la familia, ya que ellos son el primer contacto y quienes conocen mejor al paciente, con quienes conviven todos los días, por ello si notan que algo está cambiando, lo mejor es acudir a una valoración para conocer lo que sucede y tener orientación al respecto para tener las herramientas para ayudar a su ser querido.

INICIAL

La primera etapa y los signos o síntomas iniciales son: pérdida de memoria, donde el adulto se da cuenta, sino el entorno también. Hay desorientación, por ejemplo, van en las calles y olvidan a donde iban o para donde van y transcurre el tiempo, en promedio 15 minutos y recuerdan su destino, regresan sus ideas. También tienen claro el lugar donde van a ir, por ejemplo al salir dicen: ¡Voy a la tienda! Y cuando llegan ahí, no recuerdan lo que iban a comprar o el motivo por el que estaban pensando ir ahí.

Son detalles pequeños, pero señales a las que hay que poner atención para detectar. También está la pérdida de memoria a corto plazo ¿Qué iba a hacer? ¿Dónde dejé las llaves? ¿Qué estaba haciendo?

MODERADA:

La segunda etapa, la moderada llega alrededor de los 5 años del inicio de esta enfermedad y aparecen los signos como: comienza el no reconocimiento de algunos familiares mas alejados, ¿Tu eras hijo o sobrino de quien? Y hasta que se hace la referencia entre familiares más cercanos, es cuando realizan las socializaciones y reconocen a la persona. También viene la pérdida de funciones motrices, en donde el caminar es tambaleante, se requiere apoyo para tener seguridad al andar, incluso si cuentan con bastones, andaderas o apoyo de un cuidador o familiar, el paciente se siente inseguro para el movimiento.

La enfermedad sigue avanzando y vienen con ella la pérdida de valores y capacidades en orden matemático, es decir, ya no pueden hacer cuentas sencillas de manera adecuada. Por ejemplo 25 por 5, no saben que resultado da la operación, para personas con salud, es una operación sencilla mientras que para una persona con demencia, el resolverlo es complicado resolverlo de forma adecuada, incluso algunos de ellos ya no pueden hacerlo. En este punto es altamente recomendable hacer valoraciones cognitivas y no hay mejor manera de hacerlo que con el apoyo y valoración de médicos preparados para ello.

AVANZADA:

Finalmente la etapa avanzada, que es la más tardía y severa, es donde las funciones motrices se pierden prácticamente en su totalidad, el paciente ya no puede comer solo, ya no puede hacer labores sencillas, realizar aseo personal o dental personal, pierde capacidad de conocimiento o la continuidad de la idea del lenguaje, se expresa en órdenes de dos palabras, monosilábicas, por ello la comunicación se hace más complicada o restrictiva y la movilidad es complicada y los riesgos de caída aumentan, con eso el riesgo y deterioro de nuestro familiar se vuelve latente.

Lo más importante es la calidad de vida de nuestra persona mayor y por ello viene la importancia de que la familia platique, que se acerquen a buscar una valoración para detectar cualquier tipo de demencia, que se tomen medidas para ayudar a nuestro ser querido y que sea a manos de profesionales y nosotros en Meridia estamos a sus órdenes para apoyarlos.

 

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